Orfelunio
Poeta veterano en el portal
No me queda más saliva
que hasta el cielo escupí,
cuando caiga desde lo alto,
preveniros de su mano
fue el motivo de escribir.
Cuando os arañen sin motivo,
cuando os claven al árbol de hierro,
cuando desnudos se queden vuestros cuerpos
y cuando vuestra carne se reparta,
echando a suertes cada uno de sus huesos,
actuaréis correspondiendo
a la hechura sanguinaria de quien os manda
con la mentira de su centro;
y la arrogancia pestilente que os mostraban,
presidentes, reyes, y banqueros,
de los políticos ni me acuerdo,
será la imagen clara que os estoy diciendo:
Dad al césar lo que es del césar,
y al pueblo lo que es del pueblo.
Como el pueblo es soberano
¡Voto a dios! País de cerdos.
que hasta el cielo escupí,
cuando caiga desde lo alto,
preveniros de su mano
fue el motivo de escribir.
Cuando os arañen sin motivo,
cuando os claven al árbol de hierro,
cuando desnudos se queden vuestros cuerpos
y cuando vuestra carne se reparta,
echando a suertes cada uno de sus huesos,
actuaréis correspondiendo
a la hechura sanguinaria de quien os manda
con la mentira de su centro;
y la arrogancia pestilente que os mostraban,
presidentes, reyes, y banqueros,
de los políticos ni me acuerdo,
será la imagen clara que os estoy diciendo:
Dad al césar lo que es del césar,
y al pueblo lo que es del pueblo.
Como el pueblo es soberano
¡Voto a dios! País de cerdos.