PrincesAna
Poeta recién llegado
Pasar días de dolor y despecho,
noches de llanto y desconsuelo,
insomnios con nombre, apellido y hasta un perro,
para despertar de pronto con un corazón sin dueño.
Que el alma te quede anestesiada después de tanto sufrir,
que el cuerpo te quede seco después de tanto ir y venir,
que la boca, después de tantos besos, no tenga nada que decir,
que sepas que te falta el dolor para ser feliz.
Tener mil versos llenos sin amos ni sueños,
tener el alma muriendo de sed de abrazos,
tener mil cigarros pero no excusas para fumarlos,
tener alcohol pero no dolor ni penas para en él ahogarlos.
Ganas de hacer un drama pero nadie que lo provoque,
ganas de escribir poemas llenos de agonía por no tener un nombre,
ganas de llorar, llorar, llorar,
ganas de volver a volar.
Sin quererte a ti, ni a ti, ni a ti.
Sólo a mi.
Necesito ser malquerida,
un día desperté feliz y de pronto, entendí,
el dolor es lo que le da sentido a mi vida.
noches de llanto y desconsuelo,
insomnios con nombre, apellido y hasta un perro,
para despertar de pronto con un corazón sin dueño.
Que el alma te quede anestesiada después de tanto sufrir,
que el cuerpo te quede seco después de tanto ir y venir,
que la boca, después de tantos besos, no tenga nada que decir,
que sepas que te falta el dolor para ser feliz.
Tener mil versos llenos sin amos ni sueños,
tener el alma muriendo de sed de abrazos,
tener mil cigarros pero no excusas para fumarlos,
tener alcohol pero no dolor ni penas para en él ahogarlos.
Ganas de hacer un drama pero nadie que lo provoque,
ganas de escribir poemas llenos de agonía por no tener un nombre,
ganas de llorar, llorar, llorar,
ganas de volver a volar.
Sin quererte a ti, ni a ti, ni a ti.
Sólo a mi.
Necesito ser malquerida,
un día desperté feliz y de pronto, entendí,
el dolor es lo que le da sentido a mi vida.