Vital
Poeta veterano en el portal
Áurea camina hacia el alma,
como el más bello amanecer,
que tras la noche trae calma,
su inusitada forma de querer.
Aletean abanicos de pestañas,
y dejan en mi vital apariencia,
de castañuelas en las entrañas.
¡Oh, vive Dios, que me inflama!
Pues no es oro que desprecie,
algún capricho desventurado,
soñar que ella mi amar aprecie.
Destellos de oro pincelan la luz.
Vuelan libres en alas de mariposa,
y tan grácil vuelo en mí reposa
cuando ella me mira al trasluz…
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