ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
​
El lado oscuro de la luna.
(Dueto Rosario de Cuenca y Geber)
Tu pensamiento lo encuentro
donde hace giros el viento.
Eres gaviota migrando, levantando el vuelo.
-Ella sabe dónde encontrar su nido,
en su frente ya tiene marcado su destino-
Tu pensamiento me enseña el rumbo
me dice que no tema,
que hay, al final de la Tierra
donde posar mis alas
Tomaré como propio todo lo bello que trae por dentro,
las juntaré y escribiré algunos versos con ellas
para cuando tengas frío te cobijes en mis poemas,
son de amores y de ilusión, por leer no temas.
Son tus versos dulce cobijo
donde se retiran mis penas,
soy del aire y sin nostalgias...
Me refugiaré en tus versares.
Nuestras miradas se cruzan en el firmamento
formando nubes de algodón y corazones
donde se pierde el mar y los sueños se realizan
donde el perfume de tu aliento se hace brisa.
Desde tu malecón llega a mi imaginación
Donde rompen las olas, tu llamada se hace eco
y retumba mi corazón.
Buscando un rincón apartado, escondido, en silencio,
encontramos en la luz de los candiles las estrellas.
La luna nos dio su consentimiento y su lado oscuro
para amar sabiéndonos enamorados los dos.
Geber Humberto Pérez Ulín y Rosario de Cuenca Esteban
El lado oscuro de la luna.
(Dueto Rosario de Cuenca y Geber)
Tu pensamiento lo encuentro
donde hace giros el viento.
Eres gaviota migrando, levantando el vuelo.
-Ella sabe dónde encontrar su nido,
en su frente ya tiene marcado su destino-
Tu pensamiento me enseña el rumbo
me dice que no tema,
que hay, al final de la Tierra
donde posar mis alas
Tomaré como propio todo lo bello que trae por dentro,
las juntaré y escribiré algunos versos con ellas
para cuando tengas frío te cobijes en mis poemas,
son de amores y de ilusión, por leer no temas.
Son tus versos dulce cobijo
donde se retiran mis penas,
soy del aire y sin nostalgias...
Me refugiaré en tus versares.
Nuestras miradas se cruzan en el firmamento
formando nubes de algodón y corazones
donde se pierde el mar y los sueños se realizan
donde el perfume de tu aliento se hace brisa.
Desde tu malecón llega a mi imaginación
Donde rompen las olas, tu llamada se hace eco
y retumba mi corazón.
Buscando un rincón apartado, escondido, en silencio,
encontramos en la luz de los candiles las estrellas.
La luna nos dio su consentimiento y su lado oscuro
para amar sabiéndonos enamorados los dos.
Geber Humberto Pérez Ulín y Rosario de Cuenca Esteban