ropittella
Poeta veterana en el Portal
Abierto y franco -el amor que yo espero- no es de tinta y papel.
No confunde palabras con caricias, produce olores de placer.
No es virtual, es real, no está lejos, no se esfuma, viene a mi piel.
Ningún poema me convence, todos los perfiles pueden perecer
en esa distancia infame, la mentira es más amarga que la hiel.
El amor que yo espero viene a florecer, viaja, se instala, no usa reproches.
No se disfraza ni naufraga en cobardías enormes.
Me admira, es admirable, en las mañanas, las tardes y las noches.
Tiene nombre y apellido reales, su edad es cierta en los informes,
de la experiencia de vida y debida, no al tener, sino al ser.
El amor que yo espero es de hombre, es valiente, es fiel.
Por eso no te ilusiones con mis intentos de poesías,
puede que yo no sea, ni un poco como vos te imaginás,
pues, como todos, en ellos digo mis fantasías,
a veces. Una vez me valió la inocencia, nunca más.
No confunde palabras con caricias, produce olores de placer.
No es virtual, es real, no está lejos, no se esfuma, viene a mi piel.
Ningún poema me convence, todos los perfiles pueden perecer
en esa distancia infame, la mentira es más amarga que la hiel.
El amor que yo espero viene a florecer, viaja, se instala, no usa reproches.
No se disfraza ni naufraga en cobardías enormes.
Me admira, es admirable, en las mañanas, las tardes y las noches.
Tiene nombre y apellido reales, su edad es cierta en los informes,
de la experiencia de vida y debida, no al tener, sino al ser.
El amor que yo espero es de hombre, es valiente, es fiel.
Por eso no te ilusiones con mis intentos de poesías,
puede que yo no sea, ni un poco como vos te imaginás,
pues, como todos, en ellos digo mis fantasías,
a veces. Una vez me valió la inocencia, nunca más.
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