Uffffffffffffffff, por partes, que son dos bien distintas:
A) El soneto como tal, magnífico en su forma, ritmo, sonoridad, vocabulario denso, intenso, fuerte, sí, para que las palabras transporten toda la carga emocional. Un 10.
B) Lo que contiene, uffffffffffffffff, ay¡ Luís, no sé si extenderme en el contenido, pues ello podría romper ese dique de contención que hay en tus pupilas, pero que sepas que sé "perfectamente" lo que sientes, a lo que te refieres, y palpo las emociones agolpadas en tu garganta. No diré nada sobre el pasado, sobre los recuerdos, y sobre el presente ligado a esos recuerdos junto a las nuevas circunstancias y vivencias.
Pero sí diré que tienes derecho a vivir, sí, a vivir la vida hasta el último aliento, hasta el último segundo, y que en el arcano cosmos los dioses dispusieron que el amor, los gozos y las luces derivadas del amor en su total acepción, están ahí para redimirnos de nuestra condición mortal y elevarnos en espirales de divinidad, hoy, junto a un alma determinada, mañana, solos en nuestros ensueños, pasado mañana, junto a otra alma que el destino puso en nuestro sendero, y que las experiencias vividas, los recuerdos cobijados, pueden convivir y congeniar perfectamente con las nuevas y futuras alegrías, experiencias, y gozos.
Millones de estrellas, querido y entrañable amigo, excelso poeta, y gran alma de hombre con eternos y sublimes sentimientos, y maravillosa persona, pues así te percibo, ya que abres tu corazón y esa alma a los amigos a través de tu poesía.
Y, si la maquinilla carajota (jajajajaja, ya sabes a quién le robé la expresión, jajaja) me deja, reputación bien merecida.
Un abrazo hasta el infinito.