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Letras que nos da de pensar muy bonito mis felicitaciones un saludo
Exquisito y bello soneto Luis desgajando en cada verso una imagen plena, que traslada el lector en luz y oscuridad, en calor y frío, hasta llegar a ese perfecto final. Felicitaciones y saludos poeta
Mi querido amigo: me dejas sin palabras, pues esto que me dices me emociona muchísimo. Sabes mi amigo, que la admiración es mutua y que cada día que has estado alejado, tanto yo, como infinidad de compañeros hemos añorado tu infinita calidad poética y humana.Que nadie se enfade conmigo, por favor, que no me gusta enojar a nadie y a todos les tengo un cariño y un respeto muy grande. Pero tú Luis, eres mi poeta preferido y creo que es de justicia decirlo. Tu poesía es una fuente inagotable de inspiración, una fuente donde beber sentimiento y calidad poética.
Creo que mereces mucho más, que eres un poeta de los grandes, y que todo el mundo debería conocer tu obra. En fin amigo, con todo el cariño y el respeto del mundo, te dejo Reputación a tu buen hacer poético.
Encantado de volver a leerte. Un abrazo grande
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La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
No encuentro el modo de poder agradecer en justa medida, el continuo apoyo y tu amabilidad hacía mis obras.MaríaA.G;4677494 dijo:Un poema realmente precioso, exquisitamente elaborado, donde se plasman las zancadillas que va poniendo la vida y que con fuerza y esperanza, nos vamos levantando, aunque sucedan otras.
Magnífico tema, son de esos poemas que invitan a profundizar en el pensamiento, que son identificativos con el lector.
Te felicito, mi querido amigo y aplaudo con admiración, tus letras que son de primera.
Un beso grande.
Gracias Ludmila, gracias de corazón por tus lindas palabras.Muchas veces nos quedamos ciegos en la oscuridad...hermoso poema, mis aplausos.
Gracias estimado compañero; un auténtico placer compartir contigo estos espacios.Valla que escribes realmente bien, te felicito es la tercer obra tuya que leo y me fascina, yo no se de métrica pero si de sentimientos e imágenes que profesa esta notable obra y te lo agradezco por compartir tus letras
Abrazos poeta
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La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
Luis Á. Ruiz Peradejordi;4726680 dijo:Poema extraordinario, con los dos tercetos de factura exquisita. Es un privilegio gozar de estos versos. Un saludo.
Ana María Giordano;4727044 dijo:Querido amigo, la emoción me embarga.
¡Qué belleza este soneto!
Llegas hasta lo profundo del alma. Haces una recorrida por los sentimientos de todo tipo que nos embarga muchas veces,
en las que tal vez miremos al Norte , sin ver qeu ahí, a nuestro lado está la felicidad, o lo mejor de la vida.
Te admiro poeta, por tu manera de escribir y dejar tanto en tus versos.
El soneto perfecto, en métrica y contenido. Reputación para ti y mil estrellas en tu cielo.
Un abrazo
Ana
Tu lectura y tu amistad es más valioso para mí que todas las reputaciones.Ana María Giordano;4727046 dijo:No pude dejarte con la estrellita reputación, pero la mereces por lo magnífico de tu soneto poeta.
Las imágenes que me llevo son imborrables.
Ana
Querido y estimado Luis, aquí vienes a mostrar la luz, maravillosa luz que hay en tu poesía. Cuanto placer leerte. Un afectuoso abrazo , mis felicitaciones y toda mi admiración.Ver el archivos adjunto 32751
La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
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La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
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La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
Agust, muchas gracias en nombre de mi nuevo perfil, jeje.Querido y estimado Luis, aquí vienes a mostrar la luz, maravillosa luz que hay en tu poesía. Cuanto placer leerte. Un afectuoso abrazo , mis felicitaciones y toda mi admiración.
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La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
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La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
Me cautiva tu poesía , tanto que una vez que estoy en ella me enredo en las letras y no puedo escapar...Aplausos!!!!
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y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.
Que quieres que te diga a estas alturas. Tu poesía es única, amigo. Maestro de maestros. Tengo guardas muchas de tus poesías y esta también me la llevo.Ver el archivos adjunto 32751
La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)
Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.
Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.
Cuantas veces, la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,
y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.