ropittella
Poeta veterana en el Portal
No me busques, no has de hallarme.
Me perdí en el silencio inconmensurable
de aquellas montañas nevadas de indiferencia.
Me derretí en un breve espacio,
del sol apenas tibio de tu recuerdo,
esa última mirada, tan callada.
Y me hundí en el río que amé como a
tu cuerpo, casi perfecto,
como a tu alma, tu otra alma, la de poeta.
No me busques, mira, ahórrate el lamento.
No alcanzarás la meta.
Ya ni yo me siento,
no soy, no existo como tú me conociste,
dándolo todo, besándote hasta la sangre,
pretendiendo transmitirte toda la fuerza
de mi amor, hasta quedarme sin aliento.
No me busques, no me digas otra vez
tantas mentiras ¿acaso olvidas el juramento
de la que soy después de ti?
Jamás te volverá a creer esta mujer,ni a ti ni a nadie.
Si no es la misma que en poemas
amar dijiste y nunca amaste.
No me busques, no es mi nombre,
lo único que me queda del pasado,
el que debe perdonarte.
Acaso el río cuando te bañe,
te reencuentre con la mínima gota
y se mezcle con tus lágrimas,
arrepentidas por abandonarme.
No me busques,
no me conoces, no has de hallarme.
Jamás.
Me perdí en el silencio inconmensurable
de aquellas montañas nevadas de indiferencia.
Me derretí en un breve espacio,
del sol apenas tibio de tu recuerdo,
esa última mirada, tan callada.
Y me hundí en el río que amé como a
tu cuerpo, casi perfecto,
como a tu alma, tu otra alma, la de poeta.
No me busques, mira, ahórrate el lamento.
No alcanzarás la meta.
Ya ni yo me siento,
no soy, no existo como tú me conociste,
dándolo todo, besándote hasta la sangre,
pretendiendo transmitirte toda la fuerza
de mi amor, hasta quedarme sin aliento.
No me busques, no me digas otra vez
tantas mentiras ¿acaso olvidas el juramento
de la que soy después de ti?
Jamás te volverá a creer esta mujer,ni a ti ni a nadie.
Si no es la misma que en poemas
amar dijiste y nunca amaste.
No me busques, no es mi nombre,
lo único que me queda del pasado,
el que debe perdonarte.
Acaso el río cuando te bañe,
te reencuentre con la mínima gota
y se mezcle con tus lágrimas,
arrepentidas por abandonarme.
No me busques,
no me conoces, no has de hallarme.
Jamás.