GLAVIANA
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuándo fue que cayó el velo
que mis instintos cegaban
Cuándo fue que olvidé
que al mirarte, veía
a ese entrañable amigo
con quien aunados
resolvíamos mis enredos.
Dónde perdí en lo cotidiano
la razón de mis sentidos
para sucumbir tras la noche
y recalar bajo tus sábanas
"para explorar esa piel
agazapada que escondes"
para buscarte irreflexivo
apasionado hasta la médula
aprisionando tu pudor
y arrojándolo al vacío
Para reencontrarnos calmados
en lo cotidiano de nuestros días
remanso ante incertidumbres
nido de mis ansiedades
turbulencias y paz
gloria de mi ser agitado
siempre ahí, dándome todo
embriagándote, embriagándome
mi amigo, mi amor
¡estar unidos es nuestro destino
que mis instintos cegaban
Cuándo fue que olvidé
que al mirarte, veía
a ese entrañable amigo
con quien aunados
resolvíamos mis enredos.
Dónde perdí en lo cotidiano
la razón de mis sentidos
para sucumbir tras la noche
y recalar bajo tus sábanas
"para explorar esa piel
agazapada que escondes"
para buscarte irreflexivo
apasionado hasta la médula
aprisionando tu pudor
y arrojándolo al vacío
Para reencontrarnos calmados
en lo cotidiano de nuestros días
remanso ante incertidumbres
nido de mis ansiedades
turbulencias y paz
gloria de mi ser agitado
siempre ahí, dándome todo
embriagándote, embriagándome
mi amigo, mi amor
¡estar unidos es nuestro destino
Última edición: