ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amanecidos.
Una mirada, solo una a tu rostro ilusionado basta
para tenerte a mi lado y encontrarnos cara a cara.
Nada impide tenerte, la ilusión esta de mi lado.
No sé cómo haces para tenerme así, ilusionado.
Al caer la tarde me tienta la noche, recostado, a soñar
a imaginar la estrategia sin que te salgas de mis praderas,
en el universo agotado de plata y ónix y el fuego que enciendes.
Se prende el farol de la noche, te entregas sin ningún reproche.
El tic tac apura a amarnos sin tregua ni censura.
Libres los dos y en mis dominios llevo el control al subir la marea,
yo sediento y tú cediéndome lo que te pido,
recorriendo el llano, las riberas, ondulante prominencia al tacto
para amarnos sin rodeos rubricamos incesante pacto.
Despertamos con la hierba y el rocío, no te has ido.
Amanecí con la diestra entre la maleza cubierto de rosas
-elíptico intersticio- para que ni la noche te viera,
que nadie más supiera lo que hay en lo profundo de la cripta,
como barrotes mis dedos aprisionando tus labios mojados.
Geber Humberto Pérez Ulín.