Preludio constante…
danza pictórica de los relojes de arena,
aventura Daliniana del tiempo blando.
Cucharadita de dulzura en el café;
Labores de mañana, devoción de las tardes.
La gracia divina de digerir un nosotros.
Con doble ración de ternura tropiezo con la ciudadanía.
Acuarelear la sopa de letras…
Llave maestra de los jardines orientales del atardecer.
Estimularse en la temperatura brillante del puntillismo violeta.
desenredar el lacito, fragil captura de los instantes...
trafico denso, zahorí de la pausa silvestre.
Cipreses perennes dialogan con las coronas de espuma rosa.
Por ti alada María la primavera graciosa.
La femineidad me toma de la mano,
oleajes de la belleza que ama…
Horizontes de deidades que danzan en las crestas de la entrega.
danza pictórica de los relojes de arena,
aventura Daliniana del tiempo blando.
Cucharadita de dulzura en el café;
Labores de mañana, devoción de las tardes.
La gracia divina de digerir un nosotros.
Con doble ración de ternura tropiezo con la ciudadanía.
Acuarelear la sopa de letras…
Llave maestra de los jardines orientales del atardecer.
Estimularse en la temperatura brillante del puntillismo violeta.
desenredar el lacito, fragil captura de los instantes...
trafico denso, zahorí de la pausa silvestre.
Cipreses perennes dialogan con las coronas de espuma rosa.
Por ti alada María la primavera graciosa.
La femineidad me toma de la mano,
oleajes de la belleza que ama…
Horizontes de deidades que danzan en las crestas de la entrega.
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