Tiempo muerto
El cristal del tiempo se astilla
en las pupilas mancilladas
de un atardecer de vacíos cuando
el hueco del pecho se dilata
pretendiendo absorber la fantasía
en mi vientre de silencio puntiagudo.
Las lenguas del reloj se oxidan
marcando la distancia de mis pies pegados al asfalto,
mientras,
caigo al cementerio de mis ausencias...
El cristal del tiempo se astilla
en las pupilas mancilladas
de un atardecer de vacíos cuando
el hueco del pecho se dilata
pretendiendo absorber la fantasía
en mi vientre de silencio puntiagudo.
Las lenguas del reloj se oxidan
marcando la distancia de mis pies pegados al asfalto,
mientras,
caigo al cementerio de mis ausencias...
Última edición: