abcd
Poeta adicto al portal
Péndulo tras el cristal de lo invisible.
Línea holgada,
un resto de humano ausente.
Apretado el cuarzo de la voz,
la mueca pretérita,
el soliloquio de espermas que una noche me bautizó.
Con los ojos infinitos,
vacíos,
y ahora enamorados del cielo en el suelo.
Muerto y aún con vida,
como un tren de agua.
Alfiler estacado a una silla,
no hay más.
Dudo: estar o ser.
Me desprendo del techo,
símbolo exacto de libertad.
Pluma seca,
caída inmortal.
Milésimas de un segundo embrión.
Irónico
y
dulce,
lloro feliz.
Asfixia momentánea.
Cuello rojo,
falo herido,
un agujero con pies y manos.
Me sobran las manos, me sobran los pies.
Pesada lágrima,
esparcida en cínica piedad.
No tiene sentido,
necesito gritar.
Nada en los fantasmas tiene sentido.
¿Por qué?
¿Por qué el nudo se desato?
Línea holgada,
un resto de humano ausente.
Apretado el cuarzo de la voz,
la mueca pretérita,
el soliloquio de espermas que una noche me bautizó.
Con los ojos infinitos,
vacíos,
y ahora enamorados del cielo en el suelo.
Muerto y aún con vida,
como un tren de agua.
Alfiler estacado a una silla,
no hay más.
Dudo: estar o ser.
Me desprendo del techo,
símbolo exacto de libertad.
Pluma seca,
caída inmortal.
Milésimas de un segundo embrión.
Irónico
y
dulce,
lloro feliz.
Asfixia momentánea.
Cuello rojo,
falo herido,
un agujero con pies y manos.
Me sobran las manos, me sobran los pies.
Pesada lágrima,
esparcida en cínica piedad.
No tiene sentido,
necesito gritar.
Nada en los fantasmas tiene sentido.
¿Por qué?
¿Por qué el nudo se desato?
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