coral
Una dama muy querida en esta casa.
Arrópame en tus brazos
¡Ven amor, arrópame en tus brazos!
lava con tu mirada mi pecado,
¡por dejarte de amar por tantos años!
ven pronto, dame abrigo ¡que moriré de frío!
lava con tu mirada mi pecado,
¡por dejarte de amar por tantos años!
ven pronto, dame abrigo ¡que moriré de frío!
Mi corazón se congeló con el invierno
donde sólo existía la nieve en las estepas;
solitaria veía el sol detrás de las ventanas,
solitaria veía el sol detrás de las ventanas,
escribiendo mis latidos en un cuaderno.
Quería caminar el mundo entero,
tomada de la mano de un amigo,
fundirnos en un beso enamorado,
fundirnos en un beso enamorado,
tomar fotografías en la plaza roja y luego...
Caminar por los campos Elíseos;
Caminar por los campos Elíseos;
Y tal vez, detenerme en Roma,
para pintar los besos del amor en los zaguanes,
de esas parejas con miradas llenas de ilusiones,
de esas parejas con miradas llenas de ilusiones,
donde abunda el amor con dulce calma.
Quizás... detenernos en Venecia,
abrazados los dos en una góndola,
escuchadola música de alas
escuchadola música de alas
en la voz queda del gondolero;
¡y unir nuestros labios en romántico beso!
¡y unir nuestros labios en romántico beso!
¡Ven pronto antes que me congele el invierno!
saludemos el sol desde el cañón del colorado
y tomemos un tren hasta la Patagonia,
y tomemos un tren hasta la Patagonia,
o en una barca remontemos el amazonas.
Prudencia Arenas.
Coral
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