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Poeta recién llegado
La noche que no habla, que solo te mira y en silencio
Aturde.
Frió bajo la vía, guitarras que me guían,
Silencio que me espía.
Noche eterna, luna menguante, paisaje en mi mente
y en el río un reflejo.
Luna no me olvides, sol no te alejes
Dame tu calor.
Rosas en mi piel, ojos de almendra
Alma de ángel, ilumina mi dolor que el silencio es testigo de mi ardor.
Silencio que la noche me hace pensar en mi propio reflejo,
la luna me habla de la rosa en sus caracteres
y el sol que la protege.
Miel en mi cuerpo, desvanecida mi esencia,
gotas de sangre en tu ausencia.
Corazón en mi voz, ríos en mi sangre
Caracoles en mi pecho.
Dolor que al llamarte, invade el corazón,
Dolor que al escuchar, un silencio me atormenta,
La Vida al borde de la luna,
Y yo, junto a la noche,
sentada sobre la pradera.
Aturde.
Frió bajo la vía, guitarras que me guían,
Silencio que me espía.
Noche eterna, luna menguante, paisaje en mi mente
y en el río un reflejo.
Luna no me olvides, sol no te alejes
Dame tu calor.
Rosas en mi piel, ojos de almendra
Alma de ángel, ilumina mi dolor que el silencio es testigo de mi ardor.
Silencio que la noche me hace pensar en mi propio reflejo,
la luna me habla de la rosa en sus caracteres
y el sol que la protege.
Miel en mi cuerpo, desvanecida mi esencia,
gotas de sangre en tu ausencia.
Corazón en mi voz, ríos en mi sangre
Caracoles en mi pecho.
Dolor que al llamarte, invade el corazón,
Dolor que al escuchar, un silencio me atormenta,
La Vida al borde de la luna,
Y yo, junto a la noche,
sentada sobre la pradera.
Marilyn Vargas