Halloran
Poeta asiduo al portal
TRATADO DE TRISTEZA Nº1
Desperté una mañana y tú a mi lado…
¿Qué se nos hizo de las rosas
que arranqué de tu pecho a besos?
Suspiré tu nombre y habité en tu abrazo…
¿Dónde quedaron las risas,
dónde el sudor del amor y su sal?
Cuando encontré la memoria y me vestí de lluvia y fui coral en aguas cristalinas,
Y te meciste en mis brazos y me morí en tu vida y supe y supimos y fui y fuiste y fuimos,
Y me cuidaste en el sueño y te invité a mi mirada y te besé y me besaste y nació el mundo,
Y se calló para siempre la conciencia y se acallaron los jadeos en la silenciosa contemplación de lo amado,
Entonces,
Y sólo entonces,
Pensé por un momento en nosotros.
Vi un futuro limpio, un cielo estrellado
De mil noches de primavera compartidas.
Vi la miríada de besos que nacían
Uno a uno
En nuestras bocas.
Vi lo que quise ver tras el amor compartido,
Vi lo que deseábamos ver mientras los corazones,
Acelerados,
Luchaban por salir de nuestros cuerpos.
Después del amor miré tu piel suave.
Te besé, aunque dormías, y acaricié tu costado.
Me quedé unos minutos
Silencioso y besante en tu pecho.
Cerré los ojos para que mis labios vieran.
Y vieron el vacío y la sed y la añoranza
Y una lágrima furtiva escapando y el vacío,
Y un beso que nace y no es dado y la sed,
Y una mano que no encuentra tu piel… y la añoranza.
Me dormí en el beso,
Me dormí en tu pecho,
Me dormí en ti.
Y desperté una mañana, y tú a mi lado…
¿Qué se nos hizo de las rosas
que arranqué de tu pecho a besos?
Desperté una mañana y tú a mi lado…
¿Qué se nos hizo de las rosas
que arranqué de tu pecho a besos?
Suspiré tu nombre y habité en tu abrazo…
¿Dónde quedaron las risas,
dónde el sudor del amor y su sal?
Cuando encontré la memoria y me vestí de lluvia y fui coral en aguas cristalinas,
Y te meciste en mis brazos y me morí en tu vida y supe y supimos y fui y fuiste y fuimos,
Y me cuidaste en el sueño y te invité a mi mirada y te besé y me besaste y nació el mundo,
Y se calló para siempre la conciencia y se acallaron los jadeos en la silenciosa contemplación de lo amado,
Entonces,
Y sólo entonces,
Pensé por un momento en nosotros.
Vi un futuro limpio, un cielo estrellado
De mil noches de primavera compartidas.
Vi la miríada de besos que nacían
Uno a uno
En nuestras bocas.
Vi lo que quise ver tras el amor compartido,
Vi lo que deseábamos ver mientras los corazones,
Acelerados,
Luchaban por salir de nuestros cuerpos.
Después del amor miré tu piel suave.
Te besé, aunque dormías, y acaricié tu costado.
Me quedé unos minutos
Silencioso y besante en tu pecho.
Cerré los ojos para que mis labios vieran.
Y vieron el vacío y la sed y la añoranza
Y una lágrima furtiva escapando y el vacío,
Y un beso que nace y no es dado y la sed,
Y una mano que no encuentra tu piel… y la añoranza.
Me dormí en el beso,
Me dormí en tu pecho,
Me dormí en ti.
Y desperté una mañana, y tú a mi lado…
¿Qué se nos hizo de las rosas
que arranqué de tu pecho a besos?