Autobiografía en poema

scarlata

Poeta veterano en el portal.
Nací un día manchado de claveles
a la hora inexacta que transfieren los relojes
cuando aún es pronto para bordear la entrada.
Llegué con la vocación de aceras
que miran al mar.
Y mi tiempo fue, primero, azul.
Borrones de tinta en los dedos.
Una película a cámara lenta
en la que reinventar palmeras.
Naufragué lejos del sur,
cuando el gris de los semáforos
invitó a los sintagmas
a desnudar verdades entre las avenidas.
Una vez renuncié a Nueva York por un beso.
Otra vez, desterré mi fobia a volar,
para indagar, detrás del océano,
otro beso.
Arrojé monedas a la Fontana de Trevi.
Me enamoré en Marrakech.
Despedí mi mejor infancia en Zurich.
Hasta hice el amor por teléfono.
Y, cuando alcance la única certeza,
ajena a las Pirámides que nombran enero,
a los Buenos Aires que heredé,
a mi Madrid..., ajena al tiempo,
diré que hice lo que pude.
Nunca, antes de la muerte, estuve muerta.

 
Bellísimo!!!!!

Me encantó leer tu diario,
y más, teniendo en cuenta,
que el narrador es tu alma,
gotitas destiladas de ella
son las que dictan las palabras
en tus versos.

Me encantó tu vida,
pero no me sorprende.

Un abrazo, amiga,
desde un lugar que te invita
a besos cordiales
y de afecto calentito.
 
Bellísimo!!!!!

Me encantó leer tu diario,
y más, teniendo en cuenta,
que el narrador es tu alma,
gotitas destiladas de ella
son las que dictan las palabras
en tus versos.

Me encantó tu vida,
pero no me sorprende.

Un abrazo, amiga,
desde un lugar que te invita
a besos cordiales
y de afecto calentito.




gracias, Tomeu, un saludo y besos hasta tu lugar cálido.
 
Si, verdad que es muy hermoso. Me tocó profundo ese verso: "Nunca, antes de la muerte, estuve muerta". Qué tremenda acertividad en el manejo de las imágenes y metáforas, poeta scarlata, para circunscribir a poema lo que de otra manera sería un género histórico. Buen resultado. Interesante. Sentido. Artístico. ¡Bravo! Sumo las estrellas. Un cordial saludo,

Herbert Luna
Puerto Rico

QUOTE=scarlata;460424]Nací un día manchado de claveles
a la hora inexacta que transfieren los relojes,
cuando aún es pronto para bordear la entrada.
Llegué con la vocación de aceras
que miran al mar.
Y mi tiempo fue, primero, azul.
Borrones de tinta en los dedos.
Una película a cámara lenta
en la que reinventar palmeras.
Naufragué lejos del sur,
cuando el gris de los semáforos
invitó a los sintagmas
a desnudar verdades entre las avenidas.
Una vez renuncié a Nueva York por un beso.
Otra vez, desterré mi fobia a volar,
para indagar, detrás del océano,
otro beso.
Arrojé monedas a la Fontana de Trevi.
Me enamoré en Marrakech.
Despedí mi mejor infancia en Zurich.
Hasta hice el amor por teléfono.
Y, cuando alcance la única certeza,
ajena a las Pirámides que nombran enero,
a los Buenos Aires que heredé,
a mi Madrid..., ajena al tiempo,
diré que hice lo que pude.
Nunca, antes de la muerte, estuve muerta.

[/QUOTE]
 
Wow...
Esto me ha encantado preciosa...
Es increible, Ayyy no se, pero te lei y senti algo tan bohemio, inexplicable...
Besos y gracias por compartir esto!
:)
 
Nací un día manchado de claveles
a la hora inexacta que transfieren los relojes
cuando aún es pronto para bordear la entrada.
Llegué con la vocación de aceras
que miran al mar.
Y mi tiempo fue, primero, azul.
Borrones de tinta en los dedos.
Una película a cámara lenta
en la que reinventar palmeras.
Naufragué lejos del sur,
cuando el gris de los semáforos
invitó a los sintagmas
a desnudar verdades entre las avenidas.
Una vez renuncié a Nueva York por un beso.
Otra vez, desterré mi fobia a volar,
para indagar, detrás del océano,
otro beso.
Arrojé monedas a la Fontana de Trevi.
Me enamoré en Marrakech.
Despedí mi mejor infancia en Zurich.
Hasta hice el amor por teléfono.
Y, cuando alcance la única certeza,
ajena a las Pirámides que nombran enero,
a los Buenos Aires que heredé,
a mi Madrid..., ajena al tiempo,
diré que hice lo que pude.
Nunca, antes de la muerte, estuve muerta.



Bonita biografia. Me siento identificado pues me recuerda, en cierto modo, a mi propia biografia.

Un saludo.
 
Preciosos versos que ¿relatan? no! que poetizan una autobigrafía, en ellos dejas, sentires y él ánimo de tus versos pasados, en esas aceras anhelantes de azul, en esos semáforos desnudadores de verdades... y sabes? aquella receta sobre el sentir... creo que tú misma la has vivido y expresado en estos versos.

Un beso bien grande, Scarlata.
Luis
 
Si, verdad que es muy hermoso. Me tocó profundo ese verso: "Nunca, antes de la muerte, estuve muerta". Qué tremenda acertividad en el manejo de las imágenes y metáforas, poeta scarlata, para circunscribir a poema lo que de otra manera sería un género histórico. Buen resultado. Interesante. Sentido. Artístico. ¡Bravo! Sumo las estrellas. Un cordial saludo,

Herbert Luna
Puerto Rico

QUOTE=scarlata;460424]Nací un día manchado de claveles
a la hora inexacta que transfieren los relojes,
cuando aún es pronto para bordear la entrada.
Llegué con la vocación de aceras
que miran al mar.
Y mi tiempo fue, primero, azul.
Borrones de tinta en los dedos.
Una película a cámara lenta
en la que reinventar palmeras.
Naufragué lejos del sur,
cuando el gris de los semáforos
invitó a los sintagmas
a desnudar verdades entre las avenidas.
Una vez renuncié a Nueva York por un beso.
Otra vez, desterré mi fobia a volar,
para indagar, detrás del océano,
otro beso.
Arrojé monedas a la Fontana de Trevi.
Me enamoré en Marrakech.
Despedí mi mejor infancia en Zurich.
Hasta hice el amor por teléfono.
Y, cuando alcance la única certeza,
ajena a las Pirámides que nombran enero,
a los Buenos Aires que heredé,
a mi Madrid..., ajena al tiempo,
diré que hice lo que pude.
Nunca, antes de la muerte, estuve muerta.

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Muchas gracias Herbert, me alegra que te haya gustado porque ese era mi miedo, que quedara como un simple relato... Agradezco tu lectura y comentario. Un saludo con cariño.

Carmen.
 
Nací un día manchado de claveles
a la hora inexacta que transfieren los relojes
cuando aún es pronto para bordear la entrada.
Llegué con la vocación de aceras
que miran al mar.
Y mi tiempo fue, primero, azul.
Borrones de tinta en los dedos.
Una película a cámara lenta
en la que reinventar palmeras.
Naufragué lejos del sur,
cuando el gris de los semáforos
invitó a los sintagmas
a desnudar verdades entre las avenidas.
Una vez renuncié a Nueva York por un beso.
Otra vez, desterré mi fobia a volar,
para indagar, detrás del océano,
otro beso.
Arrojé monedas a la Fontana de Trevi.
Me enamoré en Marrakech.
Despedí mi mejor infancia en Zurich.
Hasta hice el amor por teléfono.
Y, cuando alcance la única certeza,
ajena a las Pirámides que nombran enero,
a los Buenos Aires que heredé,
a mi Madrid..., ajena al tiempo,
diré que hice lo que pude.
Nunca, antes de la muerte, estuve muerta.



vaya....sin palabras....me emocionó....valiente-Scarlata...mucho
joder, precioso.
no digo más, que en este preciso rincón sobra todo menos tú y tus letras...
sin palabras :::ohmy:::
 
que mejor forma de conocer a una gran poeta...

es un poem hermoso...

bueno y la frase final... que decir...

me ha encantado...

saludos...
 
Una belleza, Morena...un poema exquisito y cuidado, claro, si es de tu vida....
Muy bueno
 
Nací un día manchado de claveles
a la hora inexacta que transfieren los relojes
cuando aún es pronto para bordear la entrada.
Llegué con la vocación de aceras
que miran al mar.
Y mi tiempo fue, primero, azul.
Borrones de tinta en los dedos.
Una película a cámara lenta
en la que reinventar palmeras.
Naufragué lejos del sur,
cuando el gris de los semáforos
invitó a los sintagmas
a desnudar verdades entre las avenidas.
Una vez renuncié a Nueva York por un beso.
Otra vez, desterré mi fobia a volar,
para indagar, detrás del océano,
otro beso.
Arrojé monedas a la Fontana de Trevi.
Me enamoré en Marrakech.
Despedí mi mejor infancia en Zurich.
Hasta hice el amor por teléfono.
Y, cuando alcance la única certeza,
ajena a las Pirámides que nombran enero,
a los Buenos Aires que heredé,
a mi Madrid..., ajena al tiempo,
diré que hice lo que pude.
Nunca, antes de la muerte, estuve muerta.



Bella síntesis poética de tu vida, Scarlata. Y vaya final.

Un beso fuerte y azul.
 
Preciosos versos que ¿relatan? no! que poetizan una autobigrafía, en ellos dejas, sentires y él ánimo de tus versos pasados, en esas aceras anhelantes de azul, en esos semáforos desnudadores de verdades... y sabes? aquella receta sobre el sentir... creo que tú misma la has vivido y expresado en estos versos.

Un beso bien grande, Scarlata.
Luis

Lo del vivir, seguro, Luis... aunque a veces me cueste lo que me cuesta... Un beso grande.
 
Es esencial, amén de bueno poéticamente hablando, ese final inmenso.
Ya te dije que tú, quizá mueras un día de nostalgia.

Precioso poema, cielo.

Un beso

Sí, tienes razón... puede que la nostalgia entre dentro de las causas de mi posible muerte (jejeje... mejor me río)... REspecto al final me obsesiona eso... de hecho cuando la vida se para le doy cuerda, aunque sea de manera equivocada... pa que se mueva... Un besote y muchas gracias.
 
Nunca antes de la muerte vas a estar muerta...tú no. Deja que las pirámides nombren Enero y seguro que los faraones te devolverán la magia antes de que llegue Febrero.

Cuánto poeta creyéndose Dios por saber hacer dos garabatos y un palote y cuánta maestría esconden algunos humildes.

Un besazo, preciosa
 
Lindo poema Carmen. No imaginé nunca que podría hacerse una autobiografía-poema, pero me mostaste que si se puede. Una idea original y linda, y la frase final fue como la frutilla de la torta (¿te gustan las frutillas?). Te mando un beso grande y espero que estés más que bien.
 
vaya....sin palabras....me emocionó....valiente-Scarlata...mucho
joder, precioso.
no digo más, que en este preciso rincón sobra todo menos tú y tus letras...
sin palabras :::ohmy:::



Me alegra que te gustara, en realidad sólo fue un pequeño ataque de ego para recordar cosas buenas (me hacía falta).... Un besote y gracias.
 
Alguien que decide rumbos en su vida por un beso, bién merece una autobiografía. Además, muchos besos...
 
Nací un día manchado de claveles
a la hora inexacta que transfieren los relojes
cuando aún es pronto para bordear la entrada.
Llegué con la vocación de aceras
que miran al mar.
Y mi tiempo fue, primero, azul.
Borrones de tinta en los dedos.
Una película a cámara lenta
en la que reinventar palmeras.
Naufragué lejos del sur,
cuando el gris de los semáforos
invitó a los sintagmas
a desnudar verdades entre las avenidas.
Una vez renuncié a Nueva York por un beso.
Otra vez, desterré mi fobia a volar,
para indagar, detrás del océano,
otro beso.
Arrojé monedas a la Fontana de Trevi.
Me enamoré en Marrakech.
Despedí mi mejor infancia en Zurich.
Hasta hice el amor por teléfono.
Y, cuando alcance la única certeza,
ajena a las Pirámides que nombran enero,
a los Buenos Aires que heredé,
a mi Madrid..., ajena al tiempo,
diré que hice lo que pude.
Nunca, antes de la muerte, estuve muerta.




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Siempre hacemos lo que podemos... pero a veces... eso posible nos sale de la puta madre. Así ha ocurrido con esta Autobiografía, que además de salirte tan bella, sabés que me conmueve especialmente.

Antes de la muerte, la vida más vívida. Y dentro de sus páginas, Buenos Aires.

Estrellas, abrazos vitales y quéGanasDeVerteCarajo.
 
"...Nunca, antes de la muerte, estuve muerta..."

Todo el poema es bellísimo, pero esa sola frase, que tantos cadáveres ambulantes ya quisieran hacer suya, me ha hecho del corazón un cesto en el que guardaré esas palabras por siempre.

Besos poetisa, con ganas de ser de esos que te arrancan desde el otro lado de los océanos para robártelos :)

Gonzalo
 

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