Lope
Poeta adicto al portal
Y de repente caminas sin cuidado por el aire,
viajas entre las entrañas de una araña parlante,
vas desnudo entre la ropa del vecino,
sin cadenas, encerrado en una botella de vino.
Todo parece tan frágil y fuerte como la montaña,
que se desliza cada día y cambia de coordenadas,
el tiempo es fugaz como una tortuga que viaja al ras de la luna.
No te pierdas lo que sigue doblando la esquina,
pues hay pintura azul en el cielo de tu mano,
ten cuidado con la escritura que profano,
pues hay espinas y pueden pinchar tu alma.
Nada se entiende en este mundo de disparates.
Me disparaste con el control remoto,
mientras estabas temblando causando terremotos,
no desates las ataduras de esos zapatos rotos.
La vida acá es tranquila,
hay asesinatos, sexo y tequila.
No te preocupes vente sin cuidado,
pues el mundo está de cabeza, bien cuidado.
¡Ven! Que ya invito a María,
yo la amaría si me hiciera pasar un rato bueno,
pero la verdad siempre que la invito,
todo mi mundo es aburrido y lento como un sueño.
Te sueño cada día, año tras año,
pero por más que me empeño no consigo encontrarte.
Te busque bajo la luna, entre los mares sin fortuna,
no di una... pero sigo acá soñando contigo.
viajas entre las entrañas de una araña parlante,
vas desnudo entre la ropa del vecino,
sin cadenas, encerrado en una botella de vino.
Todo parece tan frágil y fuerte como la montaña,
que se desliza cada día y cambia de coordenadas,
el tiempo es fugaz como una tortuga que viaja al ras de la luna.
No te pierdas lo que sigue doblando la esquina,
pues hay pintura azul en el cielo de tu mano,
ten cuidado con la escritura que profano,
pues hay espinas y pueden pinchar tu alma.
Nada se entiende en este mundo de disparates.
Me disparaste con el control remoto,
mientras estabas temblando causando terremotos,
no desates las ataduras de esos zapatos rotos.
La vida acá es tranquila,
hay asesinatos, sexo y tequila.
No te preocupes vente sin cuidado,
pues el mundo está de cabeza, bien cuidado.
¡Ven! Que ya invito a María,
yo la amaría si me hiciera pasar un rato bueno,
pero la verdad siempre que la invito,
todo mi mundo es aburrido y lento como un sueño.
Te sueño cada día, año tras año,
pero por más que me empeño no consigo encontrarte.
Te busque bajo la luna, entre los mares sin fortuna,
no di una... pero sigo acá soñando contigo.