Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Como gotas de agua clara
Cada mañana me asomo
a ese venir de tu falda,
y en tus ojos me conformo
si los llevas de guirnalda.
Y cada tarde sostengo
una rosa pura y blanca,
cuyo aroma es un misterio
que perdura entre mi alma.
Por la noche no te tengo
porque fuiste hasta la luna,
a sembrar el bello sueño
donde duerme mi locura.
Y al nacer de nuevo el alba
tú vendrás de rojo vuelo,
a posarte entre mis palmas
como espíritu del cielo.
Me miraste y te miré...
La sonrisa nos hablara,
que mil besos te lancé
como gotas de agua clara.
Cada mañana me asomo
a ese venir de tu falda,
y en tus ojos me conformo
si los llevas de guirnalda.
Y cada tarde sostengo
una rosa pura y blanca,
cuyo aroma es un misterio
que perdura entre mi alma.
Por la noche no te tengo
porque fuiste hasta la luna,
a sembrar el bello sueño
donde duerme mi locura.
Y al nacer de nuevo el alba
tú vendrás de rojo vuelo,
a posarte entre mis palmas
como espíritu del cielo.
Me miraste y te miré...
La sonrisa nos hablara,
que mil besos te lancé
como gotas de agua clara.