marcia segura
Poeta adicto al portal
Cuando todas las palomas se hayan marchado de mi pueblo,
tomaré el trago dulce,
de una lágrima emocionada,
colgaré las espadas
y quemaré mi viejo escudo,
hecho de madera impenetrable de tamarugo seco.
Cuando todas las palomas se marchen de mi pueblo
dejaré mi equipaje en alguna plaza desierta,
y correré desprovista de rencores y penas
hasta la puerta pequeña de tu boca.
Llamaré al silencio,
para que majestuosamente,
cubra mudo, nuestro encuentro,
que sin voz … tu alma habla,
con la señal inequívoca de tus caricias sinceras.
No necesitaré la belleza del lirio o la finura de las azucenas,
Solo necesitaré tus enormes ojos ,
tus manos perfiladas,
tu abrazo perfecto para el tamaño de mi cuerpo.
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