Yo conocí a una amiga amante de la perfección con la sola idea de ofrecerle a los demás lo mejor de lo mejor, un corazón que soñaba con ser tan grande como el universo, sin percatarse de que su cuerpo no podría contenerlo, un alma capaz de salvar al mundo, sin caer en la cuenta de que eso es obra de Dios.
Yo conozco a una amiga que entrega su corazón a los demás, que muere por que sus obras alcancen la perfección que dona su alma a pedazos para el bien de los demás.
Yo sé de una amiga llamada Ana, que, a pesar de todo lo dicho, cree que es imperfecta y le doy la razón porque, al menos al calificarse así, ha errado con creces.
Tus fotografías imperfectas pues en ninguna de ellas apareces tú Ana, sólo les faltó ese detalle
Un besazo