El sermón de los ningunos

ASTRO_MUERTO

Poeta fiel al portal
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EL SERMÓN DE LOS NINGUNOS
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I
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Voy a hacer una revolución sin más cañón que esta lengua,
voy a hacer una revolución con poco
con bastante poco en realidad con poco empezaré con poco
empezaré austero solemne empezaré por no elegir tener un perro
ni inscribirme en grin-pis empezaré por eso
por no creer a los animalistas en la proyección inaudita de una vaca degollada
mientras anduve por la Ahumada,
ni a los sentimentalistas cuando el día de San Valentín sin nadie [Oh corazón neuronal,
late aquí en mi boca, bombea la sangre,
da crédito a Quinton por traer la bravura de los mares a mi lengua]
Seré pobre pobre pobre pobre pobre pobre pobre
como una rata o mejor, como un zapato roto,
viviré de arrendatario,
nada de gula para maximizar mi eficiencia celular,
tendré un trabajo humilde,
probablemente zapatero. Jugaré al ajedrez de vez en cuando.
Eso no más.
.
.

II
.
.

Voy a hacer una revolución, sin más propaganda que mi horrenda letra así sin poses ni faces
ni siquiera consignas,
para que en el futuro
núbiles jóvenes no tengan que plasmar mi horrible cara en ningún maldito muro
como símbolo de ninguna porquería precedente.
No tengan ellos, pues, a bien portarme
a modo de una estampa en los absurdos sombrerillos de ninguno,
ni siquiera en sus mochilas meid-in-chaina porque sabes, vejete,
los gringos no van a caer,
ellos hacen bien su merchandaizing y saben
atornillarse al estilo que los pernos
con la eficacia del márqueting y la fiereza propia del Corvette.
[la locución OK es fría, bélica,
industrial, mercantilista, laboral,

y a pesar de ser tan corta
tarda dos sílabas métricas en ser reproducida
]
.
ATENCIÓN MUNDO

Shécspiaer me vale madre,
en cambio yo te invoco, Oh Páramos:
"el imperio da gratis para todos las primeras lecciones en inglés, ou lles, quis mai as".
Firma, Evaristo. Genio y figura, hombre y figura, posiblemente drogadicto, y figura,
por mucho que las drogas me la sacudan.
Nota al pie del verso: como si no fuese suficiente con el espectro narcótico que no corresponde precisamentea polvos ni inyecciones ni siquiera comprimidos, ni siquiera comprimidos, Oh cabrones, y estar encima soportando tonterías como la cannabis sativa, que para mí no es otra cosa más que Parkinson o Alzheimer a los 70’s.
.
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III
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.

Voy a hacer una revolución sin más guerrilla que un solo hombre, yo mismo,
combatiré desde mi trinchera la prostitución literaria,
acribillaré –como ya lo he dicho tantas otras veces– con el cañón discreto de mi lengua
a quien se cruce en mi camino,
a quien se cruce en mi camino,
a quien se cruce en mi camino,
lo mismo a proxenetas que a furcias [¿Quién que no fuere adicto a las furcias,
gastaría todo su peculio en asistir a lupanares
con el sólo objetivo de darse a conocer en sociedad
como acomoticlista y alardear de poseer el epidídimo más largo
para compensar la discreción de su falo, la pequeñez de su bálano?]
Porque no es misterio, señores,
que estoy en el lado oscuro de la fuerza,
que poseo una amargura característica de ancianos frustrados –hubo risas… hubo risas.
Que no creo en los hijos, ni en los nietos,
que aborrezco la trivialidad y qué.
Que no tendré ningún maldito ídolo más mediocre que yo.
Voy a hacer una revolución yo solo, desde mí, para mí mismo aunque sobre el pleonasmo,
porque por mucho que estéis vivos
yo no vivo por vosotros, es decir, yo soy el mundo, Oh cabrones,
y no voy a seguirle el rastro a nadie,
no tendré más que un puñado de maestros
todos ellos ya bien muertos.
Punto.
.
.

IV
.
.
Yo he sido vapuleado por señor@s doct@s en distintos sitios más allá de todo verso,
y si me tuve que enojar me enojé,
y si tuve que defender mi puño y letra
lo hice sin pelos en la lengua ni en los puños,
sin subordinación a sus majestuosas jetas ni a su humildad fingida,
sin una pizca de inseguridad, cabrón,
porque el escritor que no sabe lo que hace
y que tirita cuando su sangre es objetada no merece ser escritor,
porque no se escribe para que el mundo le haga amablemente un lugar en sus estantes,
uno crea estantes, carajo, con la moral alta, bien alta, a no sé cuántos pies de altura.
Nunca le creí a ningún maldito decálogo,
nunca acudí donde el sabio sino para confirmar mis conclusiones,
sean, por tanto, Oh hermanos,
.
.

V
.
.
malaventurados los académicos, porque la verdad es de ellos.
Malaventurados los que no se sufren, porque ellos no alcanzarán la posteridad.
Malaventurados los que no defienden su voz, porque ellos no brillarán en el firmamento.
Malaventurados los que se tragan su ira y no la declaman, porque ellos serán acallados.
Malaventurados los autocompasivos de lengua, porque no alcanzarán la iluminación.
Malaventurados los de boca y corazón diáfano, porque ellos no serán Dioses.
Malaventurados los que escriben, mas no hablan, porque por su boca morirán.
Malaventurados los que no son ignorados ni abucheados a causa de sus sentidos, porque serán privados de ellos.
Malaventurados sois cuando a causa de vuestro verbo no os vapulean, ni sois maldecidos ni despreciados por jetas estrictas, incluso las malditas, blasfeman ellos en contra de vuestra palabra, no os tumben, Oh hermanos.
Gozaos y alegraos, porque seréis grandes, porque así persiguieron a los poetas que fueron antes que vosotros.
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EL SERMÓN DE LOS NINGUNOS
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Voy a hacer una revolución sin más cañón que esta lengua,
voy a hacer una revolución con poco
con bastante poco en realidad con poco empezaré con poco
empezaré austero solemne empezaré por no elegir tener un perro
ni inscribirme en grin-pis empezaré por eso
por no creer a los animalistas en la proyección inaudita de una vaca degollada
mientras anduve por la Ahumada,
ni a los sentimentalistas cuando el día de San Valentín sin nadie [Oh corazón neuronal,
late aquí en mi boca, bombea la sangre,
da crédito a Quinton por traer la bravura de los mares a mi lengua]
Seré pobre pobre pobre pobre pobre pobre pobre
como una rata o mejor, como un zapato roto,
viviré de arrendatario,
nada de gula para maximizar mi eficiencia celular,
tendré un trabajo humilde,
probablemente zapatero. Jugaré al ajedrez de vez en cuando.
Eso no más.
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II
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Voy a hacer una revolución, sin más propaganda que mi horrenda letra así sin poses ni faces
ni siquiera consignas,
para que en el futuro
núbiles jóvenes no tengan que plasmar mi horrible cara en ningún maldito muro
como símbolo de ninguna porquería precedente.
No tengan ellos, pues, a bien portarme
a modo de una estampa en los absurdos sombrerillos de ninguno,
ni siquiera en sus mochilas meidin-chaina porque sabes, vejete,
los gringos no van a caer,
ellos hacen bien su merchandaising y saben
atornillarse al estilo que los pernos
con la eficacia del márqueting y la fiereza propia del Corvette.
[la palabra OK es fría, bélica,
industrial, mercantilista, laboral,

y a pesar de ser tan corta
tarda dos sílabas métricas en ser reproducida
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ATENCIÓN MUNDO

Shécspiaer me vale madre,
en cambio yo te invoco, Oh Páramos:
"el imperio da gratis para todos las primeras lecciones en inglés, ou lles, quis mai as".
Firma, Evaristo. Genio y figura, hombre y figura, posiblemente drogadicto, y figura,
por mucho que las drogas me la sacudan.
Nota al pie del verso: como si no fuese suficiente con el espectro narcótico que no corresponde precisamentea polvos ni inyecciones ni siquiera comprimidos, ni siquiera comprimidos, Oh cabrones, y estar encima soportando tonterías como la cannabis sativa, que para mí no es otra cosa más que Parkinson o Alzheimer a los 70’s.
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III
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Voy a hacer una revolución sin más guerrilla que un solo hombre, yo mismo,
combatiré desde mi trinchera la prostitución literaria,
acribillaré –como ya lo he dicho tantas otras veces– con el cañón discreto de mi lengua
a quien se cruce en mi camino,
a quien se cruce en mi camino,
a quien se cruce en mi camino,
lo mismo a proxenetas que a furcias [¿Quién que no fuere adicto a las furcias,
gastaría todo su peculio en asistir a lupanares
con el sólo objetivo de darse a conocer en sociedad
como acomoticlista y alardear de poseer el epidídimo más largo
para compensar la discreción de su falo, la pequeñez de su bálano?]
Porque no es misterio, señores,
que estoy en el lado oscuro de la fuerza,
que poseo una amargura característica de ancianos frustrados –hubo risas… hubo risas.
Que no creo en los hijos, ni en los nietos,
que aborrezco la trivialidad y qué.
Que no tendré ningún maldito ídolo más mediocre que yo.
Voy a hacer una revolución yo solo, desde mí, para mí mismo aunque sobre el pleonasmo,
porque por mucho que estéis vivos
yo no vivo por vosotros, es decir, yo soy el mundo, Oh cabrones,
y no voy a seguirle el rastro a nadie,
no tendré más que un puñado de maestros
todos ellos ya bien muertos.
Punto.
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IV
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Yo he sido vapuleado por señor@s doct@s en distintos sitios más allá de todo verso,
y si me tuve que enojar me enojé,
y si tuve que defender mi puño y letra
lo hice sin pelos en la lengua ni en los puños,
sin subordinación a sus majestuosas jetas ni a su humildad fingida,
sin una pizca de inseguridad, cabrón,
porque el escritor que no sabe lo que hace
y que tirita cuando su sangre es objetada no merece ser escritor,
porque no se escribe para que el mundo le haga amablemente un lugar en sus estantes,
uno crea estantes, carajo, con la moral alta, bien alta, a no sé cuantos pies de altura.
Nunca le creí a ningún maldito decálogo,
nunca acudí donde el sabio sino para confirmar mis conclusiones,
sean, por tanto, Oh hermanos,
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V
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malaventurados los académicos, porque la verdad es de ellos.
Malaventurados los que no se sufren, porque ellos no alcanzarán la posteridad.
Malaventurados los que no defienden su voz, porque ellos no brillarán en el firmamento.
Malaventurados los que se tragan su ira y no la declaman, porque ellos serán acallados.
Malaventurados los autocompasivos de lengua, porque no alcanzarán la iluminación.
Malaventurados los de boca y corazón diáfano, porque ellos no serán Dioses.
Malaventurados los que escriben, mas no hablan, porque por su boca morirán.
Malaventurados los que no son ignorados ni abucheados a causa de sus sentidos, porque serán privados de ellos.
Malaventurados sois cuando a causa de vuestro verbo no os vapulean, ni sois maldecidos ni despreciados por jetas estrictas, incluso las malditas, blasfeman ellos en contra de vuestra palabra, no os tumben, Oh hermanos.
Gozaos y alegraos, porque seréis grandes, porque así persiguieron a los poetas que fueron antes que vosotros.
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Ductilidad para enardecer el sanguineo mensaje de una necesidas.
perdido en el lujo impronunciable para establecer ese bello estallido
fosforico que corroe las lineas de lo impuesto. magico de principio a fin
felicidades. luzyabsenta
 
ah! genio, nunca me defraudas, y sé que si te leo, eres tú
no por poses, ni aceptación,
ni por parecer rebelde
ni por ser de un bando u de otro....
sólo eres tú, con tu moral tan alta, más alta a no se cuantos pies, jejejej

graciasssssssss es todo un carrusel leerte, mi estimado amigo.
 
ah! genio, nunca me defraudas, y sé que si te leo, eres tú
no por poses, ni aceptación,
ni por parecer rebelde
ni por ser de un bando u de otro....
sólo eres tú, con tu moral tan alta, más alta a no se cuantos pies, jejejej

graciasssssssss es todo un carrusel leerte, mi estimado amigo.

:::hug::: gracias amiga!!!, abrazos totales!!!
 
Me gustó, muy original, bastantes análisis de la humanidad del hombre aparte me encanto que si va dentro de poemas surrealistas en general suelo ver gente que cuelga poemas de amor en este foro, un abrazo espero seguir leyendote
 

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