martamarques
Poeta adicto al portal
Todo se reemplaza (hasta el amor)
En esta vida nada se sustituye,
todo se reemplaza, (hasta el amor).
Partiendo de esa premisa
debo pensar que ciertamente
cuando me implanten el seno de silicona
no lo estarán restituyendo,
estarán reemplazado el mio.
Esto que parece un interrogante,
es una verdad de Perogrullo,
mis ojos se aburren ante la evidencia
de la búsqueda de tiempos idos,
creo que mi femineidad no puede vivir
sin la sexualidad de un hombre a su lado,
Agonizo de deseos de seguir disfrutándolo
pero cuando lo consigo, lo aparto,
no soporto la fealdad de mi cuerpo mutilado,
! Maldición que bellas son las mujeres jóvenes
cuanto las extraño!
Mi obsesión sexual se basa en una sucesión de imágenes
difusas y perversas.
Desesperada recostada en el diván
pienso que solo a mí me gusta mi poesía
tan acomplejada, otras agresiva y perversa.
A veces despierto cansada y fría
la toma de conciencia de mi enfermedad
me da una realidad cansada y triste,
angustiada y llena de sueños voluptuosos
que nunca se harán realidad.
Hoy camino del colegio un resquicio de esperanza se coló,
me vi caminando, saludando, sonriendo,
y me dije:- soy feliz de ir de un lado a otro-
¡Eso significa que estoy viva!
Esto reubica los espectros de mi fantasía.
Estoy excitada necesito alguien cerca mío,
mi cuerpo gime, trato de evitarlo pero él insiste,
mi única culpa consiste en no recordar,
donde dejé mi cordón umbilical
aquella madrugada cuando nací de traste.
Marta Marques

::