Gentleman
Poeta adicto al portal
Al centro de la orilla
Suena como alameda,
a piedra preciosa sin labrar,
a cueva húmeda;
catacumba sin lugar.
Escarcha de marisma traslucida
a tono de cascajo salpicado,
de lodo pisado
esparcida.
Estruendoso como pluma de gallina,
de pavo real incoloro,
de inválido tesoro,
al compás de la preciosa celestina.
Campana que gime sin capilla
apagada en la voz de vendavales,
al vibrato de grandes ventanales,
al centro mismo de la orilla.
Oh, sonido de andrajos espumosos;
Oh, vitrales de sombras y despojos;
Oh, mis ojos escuchando tus piropos;
Oh, cuan sordo que estoy a tus antojos..
Viribala.
Gentleman
Copyright ©