RAUL CONTRERAS
Poeta recién llegado
Leer cuanto escribo
se ha convertido en un rito elemental
en mis tardes oscuras.
Escribir estos versos, por ejemplo,
es crear un espacio en el pensamiento
para recordar cómo tu nombre se hizo cuerpo,
tu beso boca, o cómo tú y yo nos hicimos verdad.
Y ésta es la liturgia de cada atardecer
donde se cruzan, invariables, los caminos
que creamos y, en la convergencia de todos ellos,
tú, siempre tú.
se ha convertido en un rito elemental
en mis tardes oscuras.
Escribir estos versos, por ejemplo,
es crear un espacio en el pensamiento
para recordar cómo tu nombre se hizo cuerpo,
tu beso boca, o cómo tú y yo nos hicimos verdad.
Y ésta es la liturgia de cada atardecer
donde se cruzan, invariables, los caminos
que creamos y, en la convergencia de todos ellos,
tú, siempre tú.