carlos_cisneros
Poeta asiduo al portal
Ayer me incorporé contigo en mis sueños.
Mientras el día trascurría tú estabas cerca
como una brisa, acariciándome.
En el callado silencio gritaba tu voz,
sin comprender las palabras que
llegaron como un susurro...
Te he visto pasar, como una sombra,
buscando refugio en mis espaldas y
vire para alcanzarte, sin conseguirlo...
Sentí ese calor tibio que tiene tus manos
aferrándose en mis manos,
pero el frío me alcanzó...
Y aferrando el vacío,
abrazándote en mí,
me dejé llevar por los caminos.
Tú estabas en mi mirada,
en mis deseos,
en ese angustioso querer...
Ayer me incorporé contigo en mis sueños.
Desde ese momento,
no puedo dejar de pensar en ti.
Mientras el día trascurría tú estabas cerca
como una brisa, acariciándome.
En el callado silencio gritaba tu voz,
sin comprender las palabras que
llegaron como un susurro...
Te he visto pasar, como una sombra,
buscando refugio en mis espaldas y
vire para alcanzarte, sin conseguirlo...
Sentí ese calor tibio que tiene tus manos
aferrándose en mis manos,
pero el frío me alcanzó...
Y aferrando el vacío,
abrazándote en mí,
me dejé llevar por los caminos.
Tú estabas en mi mirada,
en mis deseos,
en ese angustioso querer...
Ayer me incorporé contigo en mis sueños.
Desde ese momento,
no puedo dejar de pensar en ti.
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