Pluma libre
Poeta recién llegado
En la calles aledañas del paradero cincuenta y dos...
invertí mis horas.
La piedra, fiel cómplice de mi fantasía
jamás me abandonó,
testigo incansable de mi vista
emanada hacia la única dirección que el corazón que me obligaba.
Cuando el reloj marcaba las cinco en punto,
ya no habían latidos... eran disparos de metralleta
y al pasar cada segundo, el aire se volvía pesado.
Retornaba al equilibrio cuando mi princesa sin nombre llegaba al paradero,
¿que habrá pensado cuando vio a un hombre mirándola, sentado en la piedra?
que muchacho más psicópata!
pero déjame decirte mi dulcinea en silencio,
yo tengo buenas intenciones;
como abrigarte en las tardes lluviosas de invierno debajo del paradero
y hacerte compañía con mis soles de fogata.
Ya sabes mi dulcinea,
o aunque finja que lo sabes,
ahí estaré por las tardes
reposando en la piedra,
esperando a que me mires,
mientras te amo anónima mente,
mientras me das vida como el viento a la ola.
Yo seré el espíritu que te cuidará cada tarde,
en cada parada,
del paradero cincuenta y dos.
invertí mis horas.
La piedra, fiel cómplice de mi fantasía
jamás me abandonó,
testigo incansable de mi vista
emanada hacia la única dirección que el corazón que me obligaba.
Cuando el reloj marcaba las cinco en punto,
ya no habían latidos... eran disparos de metralleta
y al pasar cada segundo, el aire se volvía pesado.
Retornaba al equilibrio cuando mi princesa sin nombre llegaba al paradero,
¿que habrá pensado cuando vio a un hombre mirándola, sentado en la piedra?
que muchacho más psicópata!
pero déjame decirte mi dulcinea en silencio,
yo tengo buenas intenciones;
como abrigarte en las tardes lluviosas de invierno debajo del paradero
y hacerte compañía con mis soles de fogata.
Ya sabes mi dulcinea,
o aunque finja que lo sabes,
ahí estaré por las tardes
reposando en la piedra,
esperando a que me mires,
mientras te amo anónima mente,
mientras me das vida como el viento a la ola.
Yo seré el espíritu que te cuidará cada tarde,
en cada parada,
del paradero cincuenta y dos.
Última edición: