Viendo esa imagen y leyendo el poema, no habrá que aparcar mis bromas, porque ya no ha lugar a ellas.
Has volcado ese sentimiento mezcla de pena, de misericordia, y de egoísmo por nuestra parte, egoísmo que no quisiéramos tener, y nos recriminamos por ello sintiéndonos un poco culpables. Somos humanos, lo que tú has poetizado lo hacemos nuestro la mayoría de los lectores, estoy seguro. Mas en tu descargo y en el nuestro, diré que tenemos nuestros propios problemas, en ocasiones, bastante graves, y aunque no sean tan míseros como el del personaje tendido en la acera, para quien los vive son lo primero a lo que tiene que atender, y ocupan todo nuestro pensamiento, y buscamos momentos de asueto para hacer el camino transitable, para no reventar. Es cuando nos sumergimos en esos momentos de asueto cuando nos sentimos más culpables al pensar que podríamos dedicarlos a ese hermano tendido y desamparado, pero insisto en que si no nos los regalamos.....¡¡ podríamos estallar de los nervios !!. Piensa también que ni tú, ni yo, ni aquel ni aquella hemos propiciado esa miseria, los culpables son los grandes grupos de poder y gobierno que rigen a su antojo la sociedad.
Dicho esto, tu poema es grande en su humanidad, conmovedor en su sentimiento, elevado en sus emociones, y muy rico en el diáfano y bello vocabulario empleado. Es estético en su estructura, tiene cadencia, sonoridad impactante, musicalidad, buena rima. Es uno de los poemas más elevados que se han escrito, y por ello te confirmo que has entrado en el círculo de poetisas que me tienen de rodillas en tierra rindiendo pleitesía. Yo, por tanto, te rindo pleitesía, hormiguilla preciosa. Y te dejo las estrellas del firmamento entero, que sus luces destierren tanta miseria, y ciegue tanto egoísmo en quienes realmente lo tienen, los poderosos de este mundo, no nosotros, simples trabajadores que viven con un sueldo (y el que lo tenga) y con sus propios problemas, que para el que no tiene nada no será problema, pero que para nosotros lo son, y bien lacerantes, y a los que tenemos que hacer frente. Y, si "tú maquinilla carajotilla", jajajajajajajajajaja, me permite, la reputación muy merecida.
Besos, flor de bondad y de radiante hermosura, besos en alas de los vientos.