Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Coprofagia
El deseo incompleto
de volverse a amar,
construye la casa de purgas,
satisfecho.
No sólo es con la uña,
hay que hacerlo con el dedo;
la mecánica costumbre
de hurgar el mundo;
y cuando está hecha la pelota
¡Ajuar!
Si no salta la bola, por su textura,
mejor comérsela a dejar algo de ti
en cualquier lugar.
Solucionado el dilema del ojo ciego,
sin ver cerrar la boca
para no mostrar su defecto;
mirar hacia otro lado,
respirar profundo
y sentir el aleteo del zumbar
en los oídos, que molesta,
al silencio del ser defecultor.
El deseo incompleto
de volverse a amar,
construye la casa de purgas,
satisfecho.
No sólo es con la uña,
hay que hacerlo con el dedo;
la mecánica costumbre
de hurgar el mundo;
y cuando está hecha la pelota
¡Ajuar!
Si no salta la bola, por su textura,
mejor comérsela a dejar algo de ti
en cualquier lugar.
Solucionado el dilema del ojo ciego,
sin ver cerrar la boca
para no mostrar su defecto;
mirar hacia otro lado,
respirar profundo
y sentir el aleteo del zumbar
en los oídos, que molesta,
al silencio del ser defecultor.