Ana Laura Vega
Poeta recién llegado
Yo he de convertirme en otra estela,
que guardarás junto al rincón de los desastres,
entiendo que no hay renuncia en el mutismo,
más el latido no aguarda en el “te quiero”.
He de confesar que lapide su nombre,
sin embargo permaneció perpetuo
en el “dejá vu” de tu enramada.
Hoy reconozco que desafiar
el recuerdo vivo, no es veleta,
pues la fractura conmensuró la sangre.
El murmullo del hueco es tu destino,
atento al fin de su mensaje.
No percibirás el tibio candor
de mis ojos, en el breve espacio
donde la luz de luna penetra mis pupilas.
Desde mi lecho,
seguiré dibujando en las paredes
siluetas de otras vidas.
Y cuando llegué la noche,
buscaré en el techo las estrellas,
con los párpados cansados
se acercará el sueño,
tendiendo con calma mi destino.
(2013).