Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
hoy todo el ruido del silencio
se conjuga en mis ojos de sal
y mariposas,
en mi cuerpo que se siente lacio,
seco y sin fuerzas; en mis oídos de escuchar
atrás de tus sermones pan de caja,
café
y rosa,
en éste detenerse el tiempo mientras
caen sobre la arena los castillos que
formaste con los naipes en el aire,
qué estarás soñando en aquel refugio
a donde te llevaron, con qué as bajo la
manga le estarás jugando aquel que
dio la mano, al que ya movió los hilos,
al irónico titiritero,
la incertidumbre de esta soledad humana
me llena de rabia la garganta; las campanas
en el parque están sonando; dime que las oyes,
dime que te enervan, dime que no pierda
la maldita calma y que tú ganas la partida,
aquí en el puerto de tus mares te he encendido
una vela cual si fuera un faro para que los
vientos y los cantos de sirenas no te alejen,
para que en tus sueños no te pierdas,
para que cuando el niño de tus ojos
cuente tres; despiertes de ese sueño y regreses...
Due 1.06.13 en una noche iniciando Junio…
Para Rosalinda...
Due 1.06.13 en una noche de silencio en Junio.
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