L
Luis Delamar
Invitado
Camina el agua
Camina el agua infatigablemente:
del trueno al lodazal, del fuego al frío,
de la carne al ciprés, del risco al río,
del músculo a los surcos de la frente.
Muda en la espuma, jácara en la fuente,
viruta de topacio en el rocío,
sonrosada en la lágrima de un crío
y al labio del hisopo omnipotente.
Gota inmortal desde el albor del mundo;
quizás la que hoy bendicen fue veneno
o sangre la que océano profundo
o albina escarcha la que antaño cieno.
La que saciara anoche al moribundo
tal vez manó del pecho al Nazareno.
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