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Camina el agua
Camina el agua infatigablemente:
del trueno al lodazal, del fuego al frío,
de la carne al ciprés, del risco al río,
del músculo a los surcos de la frente.
Muda en la espuma, jácara en la fuente,
viruta de topacio en el rocío,
sonrosada en la lágrima de un crío
y al labio del hisopo omnipotente.
Gota inmortal desde el albor del mundo;
quizás la que hoy bendicen fue veneno
o sangre la que océano profundo
o albina escarcha la que antaño cieno.
La que saciara anoche al moribundo
tal vez manó del pecho al Nazareno.
Muchísimas gracias por tu lectura y tus generosas palabras.Hermoso soneto, sonoro y elegante. Un placer recitarlo. Gracias.
Del agua del mar nacimos, de su materia estamos hechos, de su destino somos ecos. Un sabio soneto nos has dejado, con la excelencia innegable de tu talento Mago Luis ¡Gracias por escribir! AbrabesosVer el archivos adjunto 34375
Camina el agua
Camina el agua infatigablemente:
del trueno al lodazal, del fuego al frío,
de la carne al ciprés, del risco al río,
del músculo a los surcos de la frente.
Muda en la espuma, jácara en la fuente,
viruta de topacio en el rocío,
sonrosada en la lágrima de un crío
y al labio del hisopo omnipotente.
Gota inmortal desde el albor del mundo;
quizás la que hoy bendicen fue veneno
o sangre la que océano profundo
o albina escarcha la que antaño cieno.
La que saciara anoche al moribundo
tal vez manó del pecho al Nazareno.
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Camina el agua
Camina el agua infatigablemente:
del trueno al lodazal, del fuego al frío,
de la carne al ciprés, del risco al río,
del músculo a los surcos de la frente.
Muda en la espuma, jácara en la fuente,
viruta de topacio en el rocío,
sonrosada en la lágrima de un crío
y al labio del hisopo omnipotente.
Gota inmortal desde el albor del mundo;
quizás la que hoy bendicen fue veneno
o sangre la que océano profundo
o albina escarcha la que antaño cieno.
La que saciara anoche al moribundo
tal vez manó del pecho al Nazareno.