Birbiloke
Poeta adicto al portal
Me derrito en mil pedazos,
y no aparecen los fantasmas,
que salpiquen el convento,
de risas y lamentos.
La hiedra cubre las paredes,
de verde macilento.
Y me dejo,
como agua,
sin cuerpo y alma,
abrazando la roca,
que no tiene sentimientos.
Y desaparezco,
para no encontrarme,
ni falta que me hace.
En estos silencios,
que se me hacen eternos.
Y me desnudo para mí,
sin mí,
en un aire de tango y tambores lejanos.
Nostalgia, qué cabrona eres,
de raso y seda.
y no aparecen los fantasmas,
que salpiquen el convento,
de risas y lamentos.
La hiedra cubre las paredes,
de verde macilento.
Y me dejo,
como agua,
sin cuerpo y alma,
abrazando la roca,
que no tiene sentimientos.
Y desaparezco,
para no encontrarme,
ni falta que me hace.
En estos silencios,
que se me hacen eternos.
Y me desnudo para mí,
sin mí,
en un aire de tango y tambores lejanos.
Nostalgia, qué cabrona eres,
de raso y seda.