Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Es tal vez la única verdad que guarda mi corazón,
a nadie le interesa que yo la porte,
a nadie le interesa si me duele o no,
ni siquiera a ti.
Mas los ojos no mienten,
como miento yo,
el corazón se cubre de vergüenza,
mientras verso sin sentir,
cuando cínica ríe la boca,
frente a ti.
Cuando me visto de desdén.
cuando me disfrazo de orgullo,
mis ojos no pueden mentir,
los alejo de ti y me dices,
¿ya no me miras ni una vez?.
Y quisiera.
Y no puedo.
Quisiera mirarte y que sepas que no te quiero,
quisiera y no puedo.
los ojos no mienten, no ,
por eso los alejo de ti,
no quiero el cataclismo que provocarías en mí,
no quiero que veas,
que el olvido a huido despavorido,
a refugiarse en mis recuerdos,
y la última camisa mía que vestiste.
No quiero que veas tu victoria insana,
no quiero que veas mis huesos cristalizados,
y que percibas el hielo en mi espalda ,
al estar frente a tu mirada de fuego.
Las palabras apenas apoyan mi postura,
de orador reposado
frente al público de todas tus rosas,
los ojos no mienten,
por eso los alejo de ti,
pero tú me tienes de frente,
no sé si mi cara logra esconder
el vendaval que arde ¡ahora! en mi boca.
Espero que creas que te he olvidado,
porque la más mínima duda,
pondría al corazón bajo sospecha,
y tu caminarías más erguida que ahora.
Espero que no hayas notado,
que luego de la despedida,
me quede esperando que voltearas a mirar,
y estuve dispuesto por un momento,
a confesarme en tu altar.
Última edición: