tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quien será capaz de ver la luz de frente ante la nada.
Espacios que corren sobre el sonido de los días.
Llamados de las llamas, almas se relamen por un momento de angustia.
Estas son pesquisas en el tiempo que va quedando, en el tiempo que oscurece.
En la busca de hontanares de los tiempos líquidos, interfase de mil dudas, trazo pesaroso en los momentos llanos, contar los segundos.
Llegan azoradas las nubes del trance, la carga no despeja sitios, ni vidas.
Bancos de paciencia que nunca esperan, duendes de la irrealidad.
Brillos espejados, delirios sacros, verdades zúrrelas, danza de los sortilegios.
Magia astral, perversidad de los insanos.
Péndulos, movimiento de los sueños, cuerpos de los pensamientos.
Entes estoy aquí esperando.
Me siento preso de esos momentos, en que estoy entre los sueños de los sueños.
Estos mordiscos que me da la vida, para poder sentir las imágenes que estoy persiguiendo. Son visiones imantadas viscerales.
Son fantásticos relatos que merecen la evaporación.
Cuerpos vacíos, lados de un todo, hastío de las hienas, corales oscuros, bajo la mar, viento del mas allá, niebla para unos pocos, cuentos cortos.
Circo reflexivo, peatones inmortales, soldados oscuros, caricias inmateriales.
Se habran dado cuenta, que este es el fin, el fin de las caricias, el fin de las orillas, tierra negra, gris metal, filo cortante, mesa de vidrios de pactos luminosos, sangre, ungüentos de campesinos siniestros, secuelas y amnesias.
Revisiones excéntricas, congregaciones rupestres, excusas arcaicas, tomando revista de las horas de la muerte.
Espacios que corren sobre el sonido de los días.
Llamados de las llamas, almas se relamen por un momento de angustia.
Estas son pesquisas en el tiempo que va quedando, en el tiempo que oscurece.
En la busca de hontanares de los tiempos líquidos, interfase de mil dudas, trazo pesaroso en los momentos llanos, contar los segundos.
Llegan azoradas las nubes del trance, la carga no despeja sitios, ni vidas.
Bancos de paciencia que nunca esperan, duendes de la irrealidad.
Brillos espejados, delirios sacros, verdades zúrrelas, danza de los sortilegios.
Magia astral, perversidad de los insanos.
Péndulos, movimiento de los sueños, cuerpos de los pensamientos.
Entes estoy aquí esperando.
Me siento preso de esos momentos, en que estoy entre los sueños de los sueños.
Estos mordiscos que me da la vida, para poder sentir las imágenes que estoy persiguiendo. Son visiones imantadas viscerales.
Son fantásticos relatos que merecen la evaporación.
Cuerpos vacíos, lados de un todo, hastío de las hienas, corales oscuros, bajo la mar, viento del mas allá, niebla para unos pocos, cuentos cortos.
Circo reflexivo, peatones inmortales, soldados oscuros, caricias inmateriales.
Se habran dado cuenta, que este es el fin, el fin de las caricias, el fin de las orillas, tierra negra, gris metal, filo cortante, mesa de vidrios de pactos luminosos, sangre, ungüentos de campesinos siniestros, secuelas y amnesias.
Revisiones excéntricas, congregaciones rupestres, excusas arcaicas, tomando revista de las horas de la muerte.
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