Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella
Callada y viva,
en el sosiego de la noche
y al calor de las estrellas,
duerme con sigilo el corazón de ella;
Es romántica de piel
cómo la rosa blanca del amanecer,
pretende desposarse tras la luna de miel,
para ser boya de mar y acunar su alma fiel;
Abrirá la vereda verde
con los ojos negros de su amor rebelde,
bailará en armonía la danza de la vida,
cantará con los acordes de una liviana brisa
y sentirá los lamentos del frío viento,
con una leve sonrisa.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
Última edición: