ExtremayDura
Poeta recién llegado
Las gotas disfrutan su último bailes
antes de ir a morir al suelo.
Yo,
miro mi reflejo en las baldosas,
está desfigurado, irreconocible.
Levantó la mirada y descubro calles vacías
y mojadas
con el viento inquietante
revelando la soledad del futuro,
ya no tan lejano.
Siento un ardor en el pecho,
sé que algún día se perderá
la casa de mis abuelos, la mía,
los callejones donde fumaba a escondidas...
Se perderá todo.
Y yo también,
desapareceré lentamente,
consumida en cualquier edificio de quince pisos
-esos que tanto odio-
con deseos de tirarme por la ventana.
antes de ir a morir al suelo.
Yo,
miro mi reflejo en las baldosas,
está desfigurado, irreconocible.
Levantó la mirada y descubro calles vacías
y mojadas
con el viento inquietante
revelando la soledad del futuro,
ya no tan lejano.
Siento un ardor en el pecho,
sé que algún día se perderá
la casa de mis abuelos, la mía,
los callejones donde fumaba a escondidas...
Se perderá todo.
Y yo también,
desapareceré lentamente,
consumida en cualquier edificio de quince pisos
-esos que tanto odio-
con deseos de tirarme por la ventana.