Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mañana.
Mañana estará abierto a la esperanza.
Mañana, tus pies descalzos,
dejarán sus huellas impresas
en las arenas de mi alma.
Mañana el aire límpido
dibujará de azul el cielo
y tu te bañarás en su inmensidad
llenando así el infinito.
Mañana tus labios
me llamarán con ansia
y acudiré presuroso
a perderme en tu boca,
a colgarme de tus besos,
como si en ello la vida me fuese.
Mañana, tus ojos serán espejos,
donde mirarse y encontrar el reflejo
bañado en amores,
prisión de párpados y pestañas
donde quedarse a vivir la eternidad.
Mañana, nos amaremos con pasión,
porque nos encontraremos
y, juntas nuestras manos,
juntos nuestros cuerpos,
seremos un solo corazón.
Mañana, sí, mañana.