Ezegaleon
Poeta recién llegado
Imagino que estás bien y por eso no llamas,
que en algún lugar cálido te resguardas de este frío.
Hoy que ya no me necesitas, necesito que lo hagas;
yo que nunca me interesé, al fin conozco tu camino.
Imagino que estás bien, que te encuentras protegida.
Hoy son mis caricias las que me atormentan preguntando.
¿Por qué deje que abrieras esa puerta y marcharas?
¿Por qué está vez no diste la vuelta, y seguiste caminando?
Imagino que te contienen otros brazos, otros besos.
Ya no se reflejará mi recuerdo en el color de tu sonrisa,
tus oidos ya no recibirán ninguno de mis versos,
y no te haré llorar cuando amanezca un nuevo día.
Imagino que no te mojas bajo la intensidad de esta lluvia,
¡Cuánto quisiera hoy poder cubrirte con mi abrigo!
Ahora que he perdido me di cuenta que jugaba,
y que me dediqué a destrozar, por completo, tu cariño.
No corresponde que me des explicaciones, lo comprendo.
Pero déjame estar tranquilo sabiendo que estás bien.
Por haber sido un tonto y haberte desprotegido,
porque me lo diste todo y recién ahora lo puedo ver.
Hoy que no estás aquí imagino que estás bien,
y es que no sé de ti desde hace años,
que has encontrado todo lo que no pude darte,
que puedes ser feliz junto a quien no te hace daño,
y que nunca fui yo aquel que mejor podía amarte.
que en algún lugar cálido te resguardas de este frío.
Hoy que ya no me necesitas, necesito que lo hagas;
yo que nunca me interesé, al fin conozco tu camino.
Imagino que estás bien, que te encuentras protegida.
Hoy son mis caricias las que me atormentan preguntando.
¿Por qué deje que abrieras esa puerta y marcharas?
¿Por qué está vez no diste la vuelta, y seguiste caminando?
Imagino que te contienen otros brazos, otros besos.
Ya no se reflejará mi recuerdo en el color de tu sonrisa,
tus oidos ya no recibirán ninguno de mis versos,
y no te haré llorar cuando amanezca un nuevo día.
Imagino que no te mojas bajo la intensidad de esta lluvia,
¡Cuánto quisiera hoy poder cubrirte con mi abrigo!
Ahora que he perdido me di cuenta que jugaba,
y que me dediqué a destrozar, por completo, tu cariño.
No corresponde que me des explicaciones, lo comprendo.
Pero déjame estar tranquilo sabiendo que estás bien.
Por haber sido un tonto y haberte desprotegido,
porque me lo diste todo y recién ahora lo puedo ver.
Hoy que no estás aquí imagino que estás bien,
y es que no sé de ti desde hace años,
que has encontrado todo lo que no pude darte,
que puedes ser feliz junto a quien no te hace daño,
y que nunca fui yo aquel que mejor podía amarte.