Edel Vicente
Poeta recién llegado
Compartes tu vida con la mía...
Con una mirada, entregas el alma,
Sentir tus caricias, besarte con calma,
Cual nutrientes del pan de cada día.
Entrelazado al túnel de tus piernas,
En momentos de glorias celestiales,
Perdidos en sensaciones eternas
De dicha, goces y venturas inmortales.
Se me está haciendo un hábito, quererte
Terrible necesidad, singular dependencia,
Que a cada instante peno por verte
Aunque te alejes en justificada ausencia.
Gracias por ser la vara de equilibrio
Que en sendas tortuosas me permite caminar.
Gracias por ser venda, bálsamo, alivio
Para los cortes y golpes de la vida curar.
Gracias por ser un eslabón de oro
En la pobre cadena de mi existencia,
Por las cosas que me gustan, que adoro
Cuando parece que perdía la paciencia...
Gracias por permitirme amarte,
De la tierna forma en que te amo.
Gracias...por estar conmigo, por quedarte.
Gracias por responder cuando te llamo.
Gracias por regalarme lo bueno o malo
De ti,...en cada beso, en cada abrazo,
En cada tramo de tu piel que firme escalo;
Sin prisa, sin riesgos, resuelto, paso a paso.
Gracias por ser tan tierna, mujer adorada,
Por estar ahí, esperando el reencuentro.
Gracias por ser amor, cómplice, aliada
Y por eternizar la magia de cada momento.
Gracias
, gracias
, gracias