Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La pesca
Me esperas,
para decirme que te marchas,
aún tienes,
en los dedos mis estrellas
y la joya en la garganta.
No puedes,
resistir a ese demonio,
y mandas,
abrir todo el cementerio,
dando sepultura santa
al dolor y su misterio,
para verle toda el alma
a quien sufre tu deseo.
Comprende,
que el amor nunca se acaba,
que la muerte no se tiene,
cuando llega está la amada.
Tal vez,
resucites de tu sueño,
y no pienses como el dueño,
que creyó pescar el pez,
y escapó de amor tan bello
por echar la red tan alta.
Me esperas,
para decirme que te marchas,
aún tienes,
en los dedos mis estrellas
y la joya en la garganta.
No puedes,
resistir a ese demonio,
y mandas,
abrir todo el cementerio,
dando sepultura santa
al dolor y su misterio,
para verle toda el alma
a quien sufre tu deseo.
Comprende,
que el amor nunca se acaba,
que la muerte no se tiene,
cuando llega está la amada.
Tal vez,
resucites de tu sueño,
y no pienses como el dueño,
que creyó pescar el pez,
y escapó de amor tan bello
por echar la red tan alta.