Carraspeando un pretexto
y aportando un sonrojo a la verdad...
como si fueras un libro de texto
fue patente tu terquedad.
Es tan fácil leer tu cara...
y tan sencillo interpretar tu mutismo
que señala cuando el amor se dispara...
al momento que nos separa un abismo.
¡Que no me enoje!
No me enojo...
¡Que no te moje!
No te mojo...
Que guarde silencio...
estás demente, mi preciosa.
¡Al infierno me sentencio...
pero tengo otra diosa!
¡No eres exclusiva...
nunca lo has sido!
Entonces... no te pongas agresiva
si ahora me tienes compartido.
La respuesta está en tus manos.
Tú dictaste los estatutos.
Ahora navegamos en mis planos
en parajes más astutos.
Si nos encontramos casualmente
finge no conocerme.
No sea que de repente
con otra puedas verme...
y aportando un sonrojo a la verdad...
como si fueras un libro de texto
fue patente tu terquedad.
Es tan fácil leer tu cara...
y tan sencillo interpretar tu mutismo
que señala cuando el amor se dispara...
al momento que nos separa un abismo.
¡Que no me enoje!
No me enojo...
¡Que no te moje!
No te mojo...
Que guarde silencio...
estás demente, mi preciosa.
¡Al infierno me sentencio...
pero tengo otra diosa!
¡No eres exclusiva...
nunca lo has sido!
Entonces... no te pongas agresiva
si ahora me tienes compartido.
La respuesta está en tus manos.
Tú dictaste los estatutos.
Ahora navegamos en mis planos
en parajes más astutos.
Si nos encontramos casualmente
finge no conocerme.
No sea que de repente
con otra puedas verme...
Última edición: