Rijhard
Poeta recién llegado
´´Tu rostro Mi Amor´´
De diáfano y claro verdor sus ojos esbozan hiel por amor,
en espacio vació, vaga el mirar de su melancólico espíritu,
un prófugo amor revela su languidez en rostro,
no expíes más amada mía ¿Acaso vos no levitáis en espíritu?
Cierne entre labios su tristeza en tímida sonrisa,
inconmensurable ha amado…afanosa; inflexible ¡dulce y pasional!
pero el enigma de su dolor nadie lo sabrá, sólo en mi oído lo dirá,
cuando mi dulce beso el silencio romperá, ¿Acaso vos no levitáis en alma?
es revelación de dilatada espera, su alma anacoreta,
raudos corren los segundos; asesinos de milenios,
de dicha en vida vivimos días; de noche sufrimos penumbra en muerte …
empero… volverá, siempre volverá sea en carne, ente o señal…¡volverá!
Sólo un mal sueño, la amada mía sana está y la enfermedad jamás le allanará,
el poderío de mi ternura ha liberado su dolor en cuerpo,
¡Marchaos espíritus inmundos de su frágil salud, es pues mujer, encino, océano y flor!
Soy yo, luego su consuelo, quien le exime su temor ¿Acaso vos no levitáis conmigo?
De diáfano y claro verdor sus ojos esbozan hiel por amor,
en espacio vació, vaga el mirar de su melancólico espíritu,
un prófugo amor revela su languidez en rostro,
no expíes más amada mía ¿Acaso vos no levitáis en espíritu?
Cierne entre labios su tristeza en tímida sonrisa,
inconmensurable ha amado…afanosa; inflexible ¡dulce y pasional!
pero el enigma de su dolor nadie lo sabrá, sólo en mi oído lo dirá,
cuando mi dulce beso el silencio romperá, ¿Acaso vos no levitáis en alma?
es revelación de dilatada espera, su alma anacoreta,
raudos corren los segundos; asesinos de milenios,
de dicha en vida vivimos días; de noche sufrimos penumbra en muerte …
empero… volverá, siempre volverá sea en carne, ente o señal…¡volverá!
Sólo un mal sueño, la amada mía sana está y la enfermedad jamás le allanará,
el poderío de mi ternura ha liberado su dolor en cuerpo,
¡Marchaos espíritus inmundos de su frágil salud, es pues mujer, encino, océano y flor!
Soy yo, luego su consuelo, quien le exime su temor ¿Acaso vos no levitáis conmigo?
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