cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Aprendiendo a pecar con tu figura
sumergimos palabras en secretos
desprendiendo las hojas por abetos
y las parras atadas en cintura.
Tus caderas, perfectas en locura
descongelan los hielos de mis retos,
apartando con rabia de los setos
las espinas de ayer, mi partitura.
El infierno se piensa propietario
del cariño candente de dos almas
que se queman en beso sedentario
desafiando quemarnos con las palmas
del abrazo locuaz y voluntario
que no sabe de lerdos ni de calmas.
sumergimos palabras en secretos
desprendiendo las hojas por abetos
y las parras atadas en cintura.
Tus caderas, perfectas en locura
descongelan los hielos de mis retos,
apartando con rabia de los setos
las espinas de ayer, mi partitura.
El infierno se piensa propietario
del cariño candente de dos almas
que se queman en beso sedentario
desafiando quemarnos con las palmas
del abrazo locuaz y voluntario
que no sabe de lerdos ni de calmas.