AntonioG
Poeta recién llegado
Cuando caminaba por la calle vio un objeto brillante en el piso, se agachó, lo alzó y al descubrir que era lo frotó con entusiasmo y con un poco de saliva le quitó la mugre. Con tres pasos amplios llegó a la tienda, compró un bocadillo y lo devoró en el acto. De ese modo la moneda llegó al vendedor y del bodeguero pasó a algún cliente desafortunado.
Al final del día los tres se retorcían de dolor y se doblaron antes de morir. Quien diría que todo fue por alzar un peso de la calle y no lavarse las manos antes de llevárselas a la boca.
Al final del día los tres se retorcían de dolor y se doblaron antes de morir. Quien diría que todo fue por alzar un peso de la calle y no lavarse las manos antes de llevárselas a la boca.