mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Allí estás...
Sonriendo...
Secretamente me tienes sonriendo
desde el borde de los riscos hasta el codo,
desde donde estoy sentada
hasta donde laten las nubes;
allá te veo, intenso, tremendo, bello...
Ahí has estado siempre, por los siglos de los siglos.
Te mando con la mano un beso de mi boca,
mientras desabrocho mis ganas.
Es un regocijo, el aterradero se aclara
cuando él se posiciona
remarcando los gustos frente al tocador.
Vivir por encima de las tensiones
hasta que el retoque deje su marca
y pueda robustecerme
con tus millones de gracias...
El secretito sigue guardado
en lo más pulcro de mis dotes femeninos...
Allí estás, y eso lo digo yo,
porque soy tú...
Sonriendo...
Secretamente me tienes sonriendo
desde el borde de los riscos hasta el codo,
desde donde estoy sentada
hasta donde laten las nubes;
allá te veo, intenso, tremendo, bello...
Ahí has estado siempre, por los siglos de los siglos.
Te mando con la mano un beso de mi boca,
mientras desabrocho mis ganas.
Es un regocijo, el aterradero se aclara
cuando él se posiciona
remarcando los gustos frente al tocador.
Vivir por encima de las tensiones
hasta que el retoque deje su marca
y pueda robustecerme
con tus millones de gracias...
El secretito sigue guardado
en lo más pulcro de mis dotes femeninos...
Allí estás, y eso lo digo yo,
porque soy tú...