elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
un día como ayer,
soñé contigo.
Soñé que tenías la cabeza entre mis piernas
que me regabas con vino
y te bebías mis sueños.
Soñé que me querías
que jugabas con mi pelo
soñé que me querías.
Y mientras fuera la gente lloraba,
yo soñaba contigo.
Sé que puede pasar,
que puede llegar un día en que no me importe nada,
sólo tú.
Todo eso soñé un día como ayer,
mientras en la calle sonaban luces de sirenas
yo solo pensaba, en hacerlo contigo.
Antonia Mauro del Blanco
soñé contigo.
Soñé que tenías la cabeza entre mis piernas
que me regabas con vino
y te bebías mis sueños.
Soñé que me querías
que jugabas con mi pelo
soñé que me querías.
Y mientras fuera la gente lloraba,
yo soñaba contigo.
Sé que puede pasar,
que puede llegar un día en que no me importe nada,
sólo tú.
Todo eso soñé un día como ayer,
mientras en la calle sonaban luces de sirenas
yo solo pensaba, en hacerlo contigo.
Antonia Mauro del Blanco
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