LuKaS
L'enfant terrible
Mi voz vibra a frecuencia inusitada,
mi garganta produce notas que golpean
como tambores de batalla en tu cuerpo
y dóciles cual susurro, besan tu alma.
Al subir la vista hacia cielo ¿qué ves?
un manto de alhajas para tu mirada
y la brisa nocturna que abriga tu ser.
Los astros interceden en la velada,
nos sirven las copas más finas,
dulces besos que tu boca degusta
y caricias que erizan tu piel.
Nuestra efusiva fusión nos atrapa
silenciando todas las palabras,
pero haciendo gritar al corazón.
Y en tu boca se posan mis pupilas.
Me pides que sea el guardián de tu vida;
yo aprieto mis labios contra los tuyos.
Nos volvimos ángeles en un instante,
nos elevamos al cielo, desnudos y benditos.
mi garganta produce notas que golpean
como tambores de batalla en tu cuerpo
y dóciles cual susurro, besan tu alma.
Al subir la vista hacia cielo ¿qué ves?
un manto de alhajas para tu mirada
y la brisa nocturna que abriga tu ser.
Los astros interceden en la velada,
nos sirven las copas más finas,
dulces besos que tu boca degusta
y caricias que erizan tu piel.
Nuestra efusiva fusión nos atrapa
silenciando todas las palabras,
pero haciendo gritar al corazón.
Y en tu boca se posan mis pupilas.
Me pides que sea el guardián de tu vida;
yo aprieto mis labios contra los tuyos.
Nos volvimos ángeles en un instante,
nos elevamos al cielo, desnudos y benditos.
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