pablo7972
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya te recojo
antes que una piedra
te haga daño,
ya te confieso
que el tobogán no era una rampa
al infinito,
no era parihuela ni hamaca
en que descansar
con tus alas desbordando
los flancos,
ya te mezo en mis brazos
para que no pierdas
más plumas
ni más vidas
ni ensucies el suelo,
ya te
escucho,
ya te
imploro...
me escuches,
no obedezcas;
el camino es parte de la meta
y hay metas llenas
de dolor;
la palabra resguardada es simposio
de un sabio enajenado
que, para sobrevivir a si mismo,
olvidó;
el alma es el talud
que retiene el suicidio
de las ideas,
mas el cuerpo
es el horno que cuece el pan,
enjuga su miga
la sangre vertida
para que sea otra vez
pura lava encendida.
Y el suelo
es el techo
no distante
para los ojos que lo abaten
y una metáfora
escasa pero necesaria
del cielo.
antes que una piedra
te haga daño,
ya te confieso
que el tobogán no era una rampa
al infinito,
no era parihuela ni hamaca
en que descansar
con tus alas desbordando
los flancos,
ya te mezo en mis brazos
para que no pierdas
más plumas
ni más vidas
ni ensucies el suelo,
ya te
escucho,
ya te
imploro...
me escuches,
no obedezcas;
el camino es parte de la meta
y hay metas llenas
de dolor;
la palabra resguardada es simposio
de un sabio enajenado
que, para sobrevivir a si mismo,
olvidó;
el alma es el talud
que retiene el suicidio
de las ideas,
mas el cuerpo
es el horno que cuece el pan,
enjuga su miga
la sangre vertida
para que sea otra vez
pura lava encendida.
Y el suelo
es el techo
no distante
para los ojos que lo abaten
y una metáfora
escasa pero necesaria
del cielo.
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